Kitty me ha acompañado desde que me mudé a Madrid y gracias a ella he podido superar momentos muy difíciles en mi vida. La falta de trabajo, los días de soledad o los momentos de bajón han pasado mucho más rápido con la ayuda de Kitty.
Sé perfectamente que ahora está mucho mejor pero después de tantos años es imposible no sentir la tristeza de que falte una parte de mi familia.


0 comentarios